uN Día CoMo cuaLQuieRa

Publicado en ReaLiDaD el 10 de Septiembre, 2006, 1:29 por Petalito

No se cómo llegué hasta la oficina, totalmente en automático, como una sombi, una muerta en vida que no quiere saber nada con enfrentar este día.

Llegué temprano, como siempre, para evitar que me vean así. Estoy sentada en mi escritorio y comienzo a vivenciar este momento, mi acá y mi ahora, respiro profundo tres veces y me permito tomar conciencia de mí misma.

Me siento lejos, distante, como dentro de un submundo, me siento como en un vacío, sin interés por nada, ni por nadie, como que podría quedarme acá adentro aislada del mundo sin ser responsable por nada, sin comprometerme con nada.

Siento una presión sobre mi cara, mis ojos, mi vista desenfocada, como que miro sin ver, oigo pero no escucho, como que imagen y sonido están en otro plano distinto del que estoy yo. 

 Siento la boca seca, la respiración lenta y pausada, casi ni siento mis latidos. Me siento lenta, como dopada, como con un pequeño mareo.

Me siento sin energía, distante, en cierta forma confortable, total estando acá no importa nada ni nadie.

Quisiera estar en algún lugar apartado, donde nadie me vea, donde nada ni nadie perturbe este vacío, este autismo.

Me quedo como colgada, como con la mente en blanco,  mi mente está como a la deriva, desenfocada como mi vista, me cuesta traerla, me siento lenta, torpe,estúpida, sin control, sin vida.

Algo me dice que no puedo quedarme acá, es muerte, es nada, pero ¿cómo salgo de esta nada?, no tengo energía, no tengo fuerza, y después de todo, por qué salir, si es más fácil y cómodo quedarme acá.

Me da miedo salir, me siento en desventaja, desvalida, es mucho riesgo, me siento indefensa, desprotegida, sóla, separada.

Si me quedo acá, lastimo, hago daño a los que me quieren, a los que dependen de mí, al todo del que formo parte, no contribuyo con nada.

Pienso en mi familia, el bienestar de ellos depende de que yo salga de esta nada. Comienzo a sentirme angustiada, mis latidos se hacen más fuertes,  me siento como ahogada, con una sensación de náuseas, tengo miedo de enfrentar la realidad así, sintiéndome en desventaja, sin energía, con esta lentitud, con este desgano.

¿Qué puedo aportar sintiéndome así ?

No me gusta, odio sentirme así, es injusto, recuerdo cuánto mas fácil era en esos momentos de mi vida cuando me sentía bien, podía brillar, en cambio ahora me siento opaca, tonta,  como que así no puedo destacarme en nada, no puedo satisfacer esa necesidad de mostrarme exitosa, me siento frustrada, siento ganas de huir, desaparecer, refugiarme en esa nada que después de todo me conforta.

¿Vale la pena vivir así?

A simple vista parece que no. 

¿ Y si me equivoco ?

Soy un ser humano y es totalmente factible que pueda estar equivocada, aunque me parezca evidente que no vale la pena, sin duda existe la posibilidad de que esté equivocada.

Al mismo tiempo nada me asegura que del otro lado vaya a estar mejor, lo que si se es que no tiene retorno, que si decido irme no puedo volver.

Pero esta carga, esta angustia, esta frustración, se hace insoportable, es mucho peso, me aplasta, me asfixia, me desespero...

Te ofrezco Señor esta carga, es imposible para mí llevarla, Te la entrego, llévala Tú Señor, sólo Tú tienes el poder, sólo Tú tienes la fuerza, sin Tí nada puedo, sin Tí nada soy.

Siento una emoción reconfortante que me sube, se humedecen mis ojos.

Está llegando la gente así que me encierro en el baño para que no me vean llorar.

Mas allá de lo que siento o pienso, en Tí confío Señor, aunque no entienda, aunque me parezca injusto, aunque me duela, aunque a veces Te odie por padecer esto, lo acepto, Tú sabes los por qué; sé que de alguna forma es por mi bien.

Las lágrimas corren por mi cara, siento como una tristeza dulce, que me invade.

Con lo que siento, con lo que tengo, bueno o malo, lindo o feo, con lo que soy, a Ti me ofrezco, quiero servirte, quiero hacer Tu voluntad.

Me siento consolada, me siento contenida, amada, tenida en cuenta.

Ya no estoy sóla, me siento parte valiosa de un todo que me abraza, que me ama. Desaparece la angustia, desaparece la frustración, siento calidez, protección, seguridad.

¡Me siento viva! ¡Es hermoso estar viva! ¡Vale la pena vivir!