DeL RaToNCiTo, eL PaJaRiTo Y La SaLCHiCHa

Publicado en ReaLiDaD el 21 de Diciembre, 2006, 22:48 por Petalito

DEL RATONCITO, EL PAJARITO Y LA SALCHICHA

Érase una vez un ratoncito, un pajarito y una salchicha que habían formado socie­dad y un hogar y llevaban mucho tiempo viviendo muy bien y maravillosamente en paz y sus bienes habían aumentado admirablemente. El trabajo del pajarito consistía en volar todos los días al bosque y llevar leña a casa. El ratón tenía que llevar el agua, encender el fuego y poner la mesa, y la salchi­cha tenía que cocinar.

¡Pero al que bien le va siempre le apetece hacer cosas nuevas! Y un día el pajarito se encontró por el camino con otro pájaro y le contó, elogiándola mucho, la mara­villosa vida que llevaba. El otro pájaro, sin embargo, le dijo que era un desgraciado que hacía el peor trabajo mientras los otros dos se pasaban el día muy a gusto en su casa. Que cuando el ratón había encendido su fuego y llevado el agua se metía en su cuartito a descansar has­ta que le decían que pusiera la mesa. Y que la salchichi­ta se quedaba junto a la olla mirando cómo se hacía la comida y que cuando se acercaba la hora de comer no tenía más que pasarse un poco por el puré o por la ver­dura y ya estaba todo engrasado, salado y preparado. Y que cuando el pajarito llegaba finalmente a casa y deja­ba su carga ellos no tenían más que sentarse a la mesa y después de cenar dormían a pierna suelta hasta la mañana siguiente, y que eso sí que era pegarse una buena vida.

Al día siguiente el pajarito, instigado por el otro, se negó a volver al bosque diciendo que ya había hecho bastante de criado y ya le habían tomado bastante por tonto y que ahora tenían que cambiarse y probar de otra manera. Y por mucho que el ratón se lo rogó, y también la salchicha, el pájaro se salió con la suya, y se lo echaron a suertes, y a la salchicha le tocó llevar la leña, al ratón hacer de cocinero y al pájaro ir a por agua.

¿Y qué pasó? Pues la salchichita se marchó a por le­ña, el pajarito encendió el fuego y el ratón puso la olla, y los dos se quedaron solos esperando que volviera a casa la salchichita con la leña para el día siguiente. Pero la salchichita llevaba ya tanto tiempo fuera que los dos se temieron que no había ocurrido nada bueno y el pa­jarito voló un trecho en su busca. No muy lejos, sin em­bargo, se encontró con un perro en el camino que ha­bía tomado por una presa a la pobre salchichita, la había atrapado y la había matado. El pajarito protestó mucho y acusó al perro de haber cometido un crimen manifiesto, pero no hubo palabras que le valieran, pues el perro dijo que le había encontrado cartas falsas a la salchicha y que por eso había sido víctima de él.

El pajarito, muy triste, recogió la madera y se fue a casa y contó lo que había visto y oído'. Estaban muy afli­gidos, pero decidieron poner toda su buena voluntad y permanecer juntos. Por eso el pajarito puso la mesa, y el ratón hizo los preparativos para la comida y se puso a hacerla e igual que había hecho antes la salchichita se metió en la olla y se puso a remover la verdura y a escu­rrirse entre ella para darle sabor; pero antes de llegar a la mitad tuvo que pararse y dejar allí el pellejo y con ello la vida.

Cuando el pajarito fue y quiso servir la comida allí no había ya ningún cocinero. El pajarito, desconcertado, tiró la leña por todas partes y lo buscó y lo llamó, pero no pudo encontrar a su cocinero. Por descuido el fuego llegó hasta la leña y provocó un incendio; el pajarito sa­lió rápidamente a buscar agua, pero entonces se le cayó el cubo al pozo y él se fue detrás y ya no pudo recuperar­se y se ahogó.