22 de Diciembre, 2006


LiBeRTaD

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Diciembre, 2006, 23:35 por Petalito

SE BUSCA

Es rubia,  alta y flaca

llevaba una bota y una alpargata

es buscada

desde hace años,

se ruega traerla

sin hacerle daño.

Se busca por haber escapado

de un país subdesarrollado

ayudada por unos hombres

que ahora son enjuiciados.

La verdad nadie la sabe,

todavía están desatando el nudo

duda a nadie le cabe.

Muchos millones

se ofrecen de recompensa

para quien la encuentre

y al que sea, 

que tenga la suerte

se le ruega

para estos meses.

Eso era textualmente lo que informaba

 un comunicado

y parece que a mucha gente

bastante le ha interesado,

ya que hace algunos meses

se presentó una gentil señora

trayendo a la buscada

luego de seguirla horas.

La señora decía llamarse

algo así como DEMOCRACIA,

y cuando se le dio la recompensa

la donó para un jardín.

La buscada quiso declarar

en contra de sus raptores

y ahí se supo su nombre

que era algo así como

LIBERTAD.

WoW

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Diciembre, 2006, 23:34 por Petalito

Lo importante...  también lleva su tiempo.

 

Mi futuro inmediato es que debe preocuparme más,  que mi pasado remoto.

 

Hoy es el mañana que ayer tanto me preocupaba...

 

QUISISERA...

Yo quisiera que encontraras en mis ojos

todas las respuestas que no te se decir

yo quisiera no precisar de palabras

para que comprendieras todos mis pensamientos

yo quisiera que tengas la total seguridad

que siempre y como sea

a tu lado yo estaré.

Yo quisiera que buscaras dentro mío

todo lo que todavía no he podido encontrar

yo quisiera que estuvieras realmente seguro

         que eres todo para mi.

Yo quisiera que todo mi ser no tuviera

un solo secreto para ti

yo quisiera muchas cosas,  pero resumiendo

yo solo quiero que me quieras

como yo a ti.

 

Podrá nublarse el sol eternamente

 podrá secarse en un instante el mar

podrá romperse el eje de la tierra

como un débil cristal.

¡Todo sucederá !

Podrá la muerte

cubrirse con su fúnebre crespón

pero jamás en mi,

  podrá apagarse

la llama de tu amor.

 

El hombre es dueño de las palabras que calla;  y esclavo de aquellas que pronuncia.

 

Por más amarga que sea una verdad,  nunca lo será tanto como una mentira.

 

El día de tu vida

que pases sin amar, 

es el más inútil de tu vida. 

Sé feliz un instante. 

Ese instante es tu vida.

De Ti DePeNDe

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Diciembre, 2006, 23:32 por Petalito

Algún día

en cualquier parte,

indefectiblemente

has de encontrarte contigo mismo,

y solo de ti depende

que sea tu mejor momento

o la mas amarga de tus horas.

BuSCaDo

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Diciembre, 2006, 23:25 por Petalito

Recompensa:  la eternidad.

Jesús de Nazaret;  galileo;  33 años;  tez morena y cabellos largos;  cicatrices en las manos y los pies;  en su cabeza una corona de espinas;  profetiza frases como:  ¨ Amaos los unos a los otros ¨;  ¨ Perdonad a tus enemigos¨; ¨No jurará en falso, ni robarás¨.  SI LO ENCUENTRAS...  SIGUE SUS PASOS.

CoNFeSióN

Publicado en aMoR el 22 de Diciembre, 2006, 23:22 por Petalito

Es feo cruzar el mar en una noche oscura... 

más feo es amar sin esperanza alguna.

MiLaGRo De NaViDaD

Publicado en aMoR el 22 de Diciembre, 2006, 23:21 por Petalito

Había una vez, en un pequeño pueblo, un viejo cura párroco famoso y respetado por su sabiduría y su bondad.

Su parroquia, bastante alejada de la plaza central del pueblo, se mantenía casi ignorada y oscura durante todo el año. Sin embargo cada diciembre, cuando se acercaba la Navidad la calle entera de la iglesia parecía adquirir luz propia. Es verdad que el desproporcionado árbol de Navidad que el anciano armaba en el ciprés de la vereda, frente a la iglesia, irradiaba un brillo incomparable, pero no era sólo eso. Cada ladrillo del frente del viejo edificio parecía iluminarse desde adentro y alumbrar la que hasta unas horas antes era una de las calles más oscuras del barrio. Desde la otra punta del pueblo se veía la luminosidad que parecía expandirse desde la vieja parroquia elevándose en el cielo.

Quizá por eso, quizá por la nobleza del viejo cura, hombre puro de alma y espíritu y sacerdote de fe inquebrantable, quizá por la suma de todas las cosas, la Navidad traía al pueblo un hecho que para muchos representaba su milagro navideño.

Cada año, para estas fechas, todos lo que tenían un deseo insatisfecho, una herida en el alma o la imperiosa necesidad de algo importante que no habían podido lograr iban a ver al viejo cura. El se reunía con ellos, los escuchaba, y los convocaba para que prepararan su corazón para un milagro antes de las doce de la noche del veinticuatro de diciembre.

Cuando el día esperado llegaba y todos estaban reunidos frente a la parroquia, el cura encendía todavía algunas velas más alrededor del árbol, y luego recitaba una oración en voz muy baja... como si fuera para él mismo. Dicen... que cada Navidad Dios escuchaba las palabras del párroco cuando hablaba.

Dicen que a Dios le gustaban tanto las palabras que decía, dicen que se fascinaba tanto con aquel árbol de Navidad iluminado de esa manera, dicen que disfrutaba tanto de esa reunión cada Nochebuena... Que no podía resistir el pedido del cura y concedía los deseos de las personas que ahí estaban, aliviaba sus heridas y satisfacía sus necesidades. Cuando el anciano murió, y se acercaron las navidades, la gente se dio cuenta que nadie podría reemplazar a su querido párroco. Cuando llegó diciembre, sin embargo, decidieron de todas maneras armar el árbol de Navidad frente a la parroquia e iluminarla como lo hacía en vida el sacerdote.

Y esa Nochebuena, siguiendo la tradición que el cura había instituido, todos los que tenían necesidades y deseos insatisfechos se reunieron en la vereda y encendieron velas como habían aprendido del viejo párroco...

Se hizo un silencio. Nadie sabía lo que el viejo párroco decía cuando el árbol se iluminaba por completo... Como no conocían las palabras, empezaron a cantar una canción, recitaron unos salmos, y al final se miraron a los ojos compartiendo en voz alta sus dolores, alegrías y temores en ese mismo lugar, alrededor del árbol. Y dicen... que Dios disfrutó tanto de esa gente reunida alrededor del ciprés, frente a la vieja parroquia, hermanados en sus deseos... que aunque nadie dijo las palabras adecuadas, igual sintió el deseo de satisfacer a todos los que ahí estaban. Y lo hizo.

Desde entonces cada Nochebuena en aquella parroquia, alrededor de ese árbol tan especial, algunos milagros ocurrían, posiblemente en honor o quizá (¿por qué no?) por influencia del cura párroco. El tiempo ha pasado y de generación en generación la sabiduría se ha ido perdiendo...

Y aquí estamos nosotros. Nosotros no sabemos cuál es el pueblo donde está la parroquia. Nunca conocimos al bondadoso anciano y mucho menos sabemos cuáles eran sus mágicas palabras... Nosotros ni siquiera sabemos cómo armar nuestro árbol de la manera en que él lo hacía... Sin embargo, hay dos cosas que sí sabemos: sabemos esta historia, y sabemos que se acerca la Navidad. Y dicen... que Dios adora tanto este cuento... que disfruta tanto de las historias navideñas, que basta que alguien cuente esta leyenda y que alguien la escuche... para que él, complacido, satisfaga cualquier necesidad, alivie cualquier dolor y conceda cualquier deseo a todos los que todavía, aunque sea un poco, creen en la magia de la Navidad. ¡Ojalá sea cierto!