eL DuLCe aRoMa DeL CaFé...

Publicado en ReaLiDaD el 25 de Diciembre, 2006, 11:26 por Petalito

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas

  le  resultaban tan difíciles. No sabía como hacer para seguir adelante

  y creía  que se daría por vencida.

  Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema,  aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo.
Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego.
Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó
zanahorias, en otra colocó huevos y en la ultima colocó granos de
café. Las  dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y
las  colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato.
Finalmente,  coló el café y lo puso en un tercer recipiente.
Mirando a su hija le dijo:- Querida, ¿qué ves?
"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle
la  cáscara, observó el huevo duro.
Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba
de su  rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: - ¿Que significa esto, padre?
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma
adversidad:
Agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura, soberbia; pero después de
pasar  por el agua hirviendo se había puesto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su
interior  líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se
había  endurecido.
Los granos de café, sin embargo eran únicos: después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua. "
¿Cual eres tu hija? Le dijo. Cuando la adversidad llama a tu puerta; ¿cómo  respondes?"
Eres una zanahoria que parece fuerte pero cuando la adversidad y el
dolor  te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable y un espíritu
fluido,  pero que después de una muerte, una separación, un despido, una piedra en  el camino se vuelve duro y rígido?
Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargada y áspera, con un espíritu y un  corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café?

El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor.
Cuando el  agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.
Si eres  como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor, tu reaccionas en  forma positiva, sin dejarte vencer y haces que las cosas a tu alrededor  mejoren, que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumina tu  camino y el de la gente que te rodea.

POR ESO NO DEJES JAMÁS DE ESPARCIR CON TU FUERZA Y OPTIMISMO EL DULCE  AROMA DEL CAFÉ...