CoMo TeMPLaR eL aCeRo....

Publicado en ReaLiDaD el 19 de Febrero, 2007, 18:43 por Petalito

Durante muchos años un herrero trabajó con ahínco,

Era caritativo, buen padre de familia, sin embargo, a pesar de toda su dedicación, nada parecía andar bien en su vida; muy por el contrario sus problemas y sus deudas se acumulaban día a día.

Una tarde, un amigo que lo visitaba, y que sentía compasión por su situación difícil, le comentó:

"Realmente es muy extraño que justamente  después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar.  

No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias

En tu entorno, nada ha mejorado".

El herrero  ya había pensando en eso muchas veces, No podía entender lo que acontecía con su vida, sin embargo, comenzó a hablar, y terminó por encontrar la explicación que buscaba por sí solo.

He aquí lo que dijo el herrero:

"En este taller yo recibo el acero aún sin trabajar, y debo transformarlo en espadas. ¿Sabes tú cómo se hace esto?

primero, caliento la chapa de acero a un calor infernal, hasta que se pone al rojo vivo, enseguida, sin ninguna piedad, tomo el martillo más pesado y le aplico varios golpes, hasta que la pieza adquiere la forma deseada, luego la sumerjo en un balde de agua fría, y el taller entero se llena con el ruido y el vapor, porque la pieza

estalla y grita a causa del violento cambio de temperatura.”

“Tengo que repetir este proceso hasta obtener la espada perfecta, una sola vez no es suficiente."

El herrero hizo una larga pausa, y siguió:

“... A veces, el acero que llega a mis manos no logra soportar este tratamiento.  

El calor, los martillazos y el agua fría terminan por llenarlo de rajaduras.

En ese momento, me doy cuenta de que jamás se transformará en una buena hoja de espada y entonces, simplemente lo dejo en la montaña de hierro viejo que ves a la entrada de mi herrería".

Hizo otra pausa más, y el herrero terminó:

“... Sé que Dios me está colocando en el fuego de las aflicciones.  Acepto los martillazos que la vida me da, y a veces me siento tan frío e insensible como el agua que hace sufrir al acero.

Pero la única cosa que pienso es: Dios mío! , no desistas, hasta que yo consiga tomar la forma que Tú esperas de mí.   

Inténtalo de la manera que te parezca mejor, …  por el tiempo que quieras, pero NUNCA … me pongas en la montaña de hierro viejo de las almas".

A veces Dios nos prueba como al “oro en el Crisol”, pero a medida que el tiempo pasa, nuestro carácter se templa, y es cuando sabemos que EL siempre nos acompaña, que no estamos solos y perdemos el miedo.

Dios te está probando?????.......

Es que quiere que no te pierdas, considérate afortunado.

No perdamos la fe, épocas difíciles todos vivimos algún día todo pasa y cambia con el tiempo, Y Dios nunca se equivoca, reflexionemos esto y todo cambiará para bien

en nuestra vida…!