22 de Mayo, 2007


SoBRe eL DeSaLieNTo

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Mayo, 2007, 21:53 por Petalito

        Un "graffitti" pintado en un muro de Buenos Aires decía: "¡¡Me porté bien y me fue mal!!".

Pero... ¡¿cómo?! ¿No es que si uno siembra bueno cosecha bueno? ¿Que si alguien obra desde lo mejor de sí, el Universo le trae justo aquello que más anhela? ¿Que la buena acción es premiada con la felicidad?  

Francamente, lamentamos decirle que creemos que NO.

Al menos NO SIEMPRE, tal como desde nuestra mente más básica quisiéramos. Esperar que la relación causa-efecto entre nuestras acciones y sus resultados se dé de esa manera lineal, suele nacer desde nuestros aspectos más niños. Vivir a partir de la rectitud no nos priva del fracaso, del escarnio, de la ingratitud, de los impedimentos a repetición, de la infelicidad...

¿Acaso la historia de los mejores ejemplares de nuestra especie no nos muestra eso, una y otra vez?

De modo que, si esto es lo que a Ud. le sucede, le avisamos que NO NECESARIAMENTE ES QUE ESTÉ HACIENDO MAL LAS COSAS, y que a los demás SÍ la vida les devuelva, linealmente, bien por bien, en tanto que a Ud. NO!

Pero... ENTONCES??!! Entonces... A PESAR DE TODO, seguir actuando desde lo mejor de sí, sin perder el cuidado de sí, pero siendo más maduros respecto del "retorno" que esperamos acerca de nuestras acciones. Krishnamurti le llamaba "acción sin opción": cuando desde lo más hondo se ha decidido vivir a partir de lo recto, ya no hay otra opción disponible, independientemente de que la vida "nos premie" o no. Y no hay opción porque actuar de un modo menos digno violentaría nuestra integridad más profunda.

Perder esas expectativas infantiles (a veces basadas en una espiritualidad aún poco madura), inicialmente puede resultar desalentador. Sin embargo, a partir de allí podemos estar más firmemente enraizados en los valores desde lo cual hemos decidido vivir.

El "premio" mayor será el íntimo sabor de, a pesar de todo, NO HABERSE TRAICIONADO A SÍ MISMO respecto de lo mejor de sí.

 

    La Madre Teresa de Calcuta tenía en la pared de su claustro un texto que queremos hoy compartir. Nos habla de esto. Un dato que no es menor, es que su autor, al escribirlo, sólo tenía 19 años.  Y ya se había dado cuenta! (En su adultez, se graduaría en Harvard, y aún hoy es escritor y conferencista sobre estos temas.) Quizás sea como para llevar consigo, sin perder de vista que, junto con ello, necesitamos aprender a cuidar mejor de nosotros mismos, después de cada vez, para no perder nunca nuestras ganas de seguir siendo quien hemos elegido ser:  

La gente no es razonable: es ilógica y egoísta.
De cualquier manera, ámala.
Si haces el bien, la gente te acusará de motivos egoístas y ocultos. De cualquier manera, haz el bien. Si eres exitoso, te ganarás falsos amigos

Y verdaderos enemigos. De cualquier manera, sé exitoso.
El bien que hagas hoy será olvidado mañana.
De cualquier manera, haz el bien.
La honestidad y la franqueza te hacen vulnerable.
De cualquier manera, sé honesto y franco.
La persona más grande con las ideas más grandes

puede ser derribada por la persona más pequeña con la mente más pequeña. De cualquier manera, piensa en grande. Lo que has tardado años en construir puede ser destruido de la noche a la mañana.

De cualquier manera, construye. La gente en verdad necesita ayuda,  pero puede atacarte si lo haces.

De cualquier manera, ayúdalos. Da al mundo lo mejor que tienes y puede ser que te pateen los dientes.

De cualquier manera, da al mundo lo mejor que tienes.

eL aTaRDeCeR De La ViDa

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Mayo, 2007, 21:47 por Petalito
Allí estaba, sentado en una banqueta, con los pies descalzos sobre las baldosas rotas de la vereda; gorra marrón, manos arrugadas sosteniendo un viejo bastón de madera; pantalones que arremangados dejaban libres sus pantorrillas y una camisa blanca, gastada, con un chaleco de lana tejido a mano.
El anciano miraba a la nada.
Y el viejo lloró, y en su única lágrima expresó tanto que me fue muy difícil acercarme, a preguntarle, o siquiera consolarlo.
Por el frente de su casa pasé mirándolo, al voltear su mirada la fijó en mi, le sonreí, lo saludé con un gesto aunque no crucé la calle, no me animé, no lo conocía y si bien entendí que en la mirada de aquella lágrima se mostraba una gran necesidad seguí mi camino, sin convencerme de estar haciendo lo correcto.

En mi camino guardé la imagen, la de su mirada encontrándose con la mía.
Traté de olvidarme.
Caminé rápido como escapándome.
Compré un libro y ni bien llegué a mi casa comencé a leerlo esperando que el tiempo borrara esa presencia.... pero esa lágrima no se borraba...

Los viejos no lloran así por nada, me dije.

Esa noche me costó dormir, la conciencia no entiende de horarios y decidí que a la mañana volvería a su casa y conversaría con él,
tal como entendí que me lo había pedido.
Luego de vencer mi pena, logré dormir.

Recuerdo haber preparado un poco de café,
compré galletas y muy deprisa fui a su casa convencido de tener mucho por conversar.

Llamé a la puerta, cedieron las rechinantes bisagras y salió otro hombre.

-¿Qué desea?-
Preguntó, mirándome con un gesto adusto.

-Busco al anciano que vive en esta casa.-
Contesté.

-Mi padre murió ayer por la tarde-
Dijo entre lágrimas.

-¿Murió!- Dije decepcionado.
Las piernas se me aflojaron,
la mente se me nubló
y los ojos se me humedecieron.

-¿Usted quien es?-
Volvió a preguntar.

- En realidad nadie-
 Contesté, y agregué
-Ayer pasé por la puerta de su casa, y estaba su padre sentado, vi que lloraba y a pesar de que lo saludé no me detuve a preguntarle que le sucedía pero hoy volví para hablar con él pero veo que es tarde.

-No me lo va a creer, pero Usted es la persona
de quien hablaba en su diario.

Extrañado por lo que me decía,
lo miré pidiéndole más explicación.

- Por favor, Pase- Me dijo aún sin contestarme.

Luego de servir un poco de café me llevó hasta donde estaba su diario y la ultima hoja rezaba:
"Hoy me regalaron una sonrisa plena
y un saludo amable... hoy es un día bello".

Tuve que sentarme, me dolió el alma de solo pensar lo importante que hubiera sido para ese hombre que yo cruzara aquella calle.

Me levanté lentamente y al mirar al hombre le dije:
-Si hubiera cruzado de vereda y hubiera conversado unos instantes con su padre...
-Pero me interrumpió y con los ojos humedecidos de llanto dijo:
-Si yo hubiera venido a visitarlo al menos una vez este último año, quizás su saludo y su sonrisa no hubieran significado tanto.
"No  vayas  por  donde  el  camino  te  lleve;
Ve  por donde no hay camino y deja huella".

TieNeS DeReCHo

Publicado en ReaLiDaD el 22 de Mayo, 2007, 21:45 por Petalito
Tienes derecho a enfadarte, pero no debes pisotear la dignidad del otro.
Tienes derecho a sentir celos del triunfo de los demás, pero no debes desearles mal.
Tienes derecho a caer, pero no debes quedarte tirado.
Tienes derecho a fracasar, pero no debes sentirte derrotado.
Tienes derecho a equivocarte, pero no debes sentir lástima de ti mismo.
Tienes derecho a regañar a tus hijos, pero no debes romper sus ilusiones.
Tienes derecho a tener un mal día, pero no debes permitir que se convierta en costumbre.
Tienes derecho a ser feliz, pero no debes olvidar ser agradecido.
Tienes derecho a pensar en el futuro, pero no debes olvidar el presente.
Tienes derecho a buscar tu superación, pero no debes olvidar tus valores.
Tienes derecho a triunfar, pero no debe ser a costa de otros.
Tienes derecho a inventar, pero no debes olvidar a Dios.
Tienes derecho a vivir en paz, pero no debes confundir ese derecho con ser mediocre o conformista.
Tienes derecho a vivir en la opulencia, pero no debes olvidar compartir con los menos afortunados.
Tienes derecho a desanimarte, pero no debes perder la esperanza.